alemania

ruta de lagos por baviera y austria

ruta de lagos por baviera y austria

Esta vez hemos aprovechado un puente para irnos 3 días de ruta por los lagos del Sureste de Baviera y Oeste de Austria. En la ruta hemos recorrido varios lagos, subido montañas y disfrutado de un paisaje de ensueño. Un viaje muy recomendable para un fin de semana o un puente. Con pareja, amigos o en familia! Unos días de plena naturaleza para desconectar del ruido de la ciudad. ¿Qué os parece? En este viaje creo que, aunque las fotos no hacen toda la justicia que deberían, merece mucho la pena pasarse por mi galería y echarles un vistazo! 😉

 

_EQUIPAJE_

El equipaje dependerá principalmente del clima, pero hay un par de cosas que deberíamos de tener en cuenta:

  • Si vamos a ir a alguna mina de sal, cueva de hielo o andar alrededor de algún lago recomiendo bastante llevarse al menos unas zapatillas de deporte. Desaconsejo sandalias o chanclas para visitar los pueblos, aunque sí las recomiendo si queremos bañarnos en algún lago.
  • Si es verano y tenemos previsto bañarnos, igual no está de más llevarse unos escapines o cangrejeras para pisar el suelo con mayor comodidad y seguridad, ya que en su mayoría son de piedras o con mucha vegetación.
  • Si vamos a subir al Nido del Águila o entrar a alguna cueva recomiendo llevarse un jersey o sudadera ligera para el tiempo que pasemos dentro o arriba, según sea el caso (ya os contaré) ya que puede hacer mucho frio y/o viento.

_ALOJAMIENTO_

Hay bastante variedad de alojamiento así que dependiendo de nuestras necesidades, de la localización y de nuestro gusto podremos elegir entre camping (recomiendo mirar las webs para saber dónde se puede acampar), hotel o Bed&Breakfast (Gästehaus) o Airbnb (aunque parezca que no, sí que hay!)Hay muchas opciones y muy variadas, aunque en estas regiones los hoteles suelen ser viejos y la relación calidad-precio no muy buena. Si os queréis ahorrar desayunos, comidas o cenas podéis comprar cosas en los supermercados para organizaros picnics, ya que hay muchas zonas habilitadas para ello. Si en casa tenéis la típica manta de picnic, mejor que mejor!

_CÓMO LLEGAR_

Para este tipo de viajes (más si vamos a combinar varios destinos) lo mejor es alquilar un coche (si no disponemos de uno propio, como es nuestro caso). Hay varios destinos de esta ruta a los que se puede llegar en tren pero suele ser un poco engorroso por el tema de cambios y horarios. Nosotros alquilamos un coche a través de easyterra (también podéis probar a través de rentalcars) y encontramos un coche tipo Seat León por 69€ los 3 días. En este caso tuvimos la mega-suerte (aunque por poco pudo ser desgracia por ser puente) de que como no quedaban más coches, nos dieron el último que tenían: un Mercedes Clase C. Así que… no empezamos mal el viaje!! La verdad es que no sé qué tal hubiera sido el viaje con otro coche, pero con este fue realmente un placer! 🙂

_CONSEJOS_

– Si queremos circular por las autopistas de Austria hay que comprar una pegatina (Vignete) que hay que pegar en el parabrisas y que cuesta 8,90€ / 10 días (es el importe mínimo). Antes de pasar la frontera a Austria hay lugares (normalmente gasolineras) donde comprar esta pegatina. Aunque no estéis seguros de si vais a circular por autopistas austriacas o no, puede ser que estéis yendo por una nacional y de repente el GPS os desvíe y de repente os veáis circulando por una autopista! Esto nos pasó dos veces, así que cuidado! Nosotros compramos la pegatina en la primera gasolinera que vimos y así nos quitamos de problemas para el resto del viaje. Ah, y no penséis en no pegar la pegatina y luego devolverla porque no cuela y, si os pillan, dudo que os libréis de una buena multa.

– Si no sois miembros de la Unión Europea y no tenéis DNI europeo llevad con vosotros el pasaporte o el visado de residencia, porque al pasar de Austria a Alemania es probable que os hagan un control fronterizo y os pidan la documentación (nos pasó!).

– Lo más famoso (y turístico) de la región son las llamadas Minas de Sal y las Cuevas de Hielo, es por eso que la región se llama Salzkammergut y la sal es tan famosa.

*Si decidís visitar Minas de Sal éstas son las opciones y en las webs tenéis más info:

  • Salzbergwerk Berchtesgaden
    • Horario: 09:0 – 15:00
    • Precio: 16.50€ o 30€ combinado con la visita al Nido del Águila
    • En la entrada os darán un mono y, subido en una especie de vagones, os deslizaréis por toboganes entre minas de sal. Lo mejor es ver la información de la web para haceros una idea de lo que ofrecen y los requisitos para entrar.
  • Salzbergwerk Hallstatt
    • Horario: 9:30 – 16:30
    • Precio funicular y minas: 30€
    • Muy similar al anterior y situado muy cerquita de Hallstatt.
  • Salzbergwerk Altaussee:
    • Precio: 16€
    • Está situado un poco más lejos pero si queréis combinar naturaleza, con balneario y una visita a minas de sal esta es una muy buena opción!

*Si por otra parte (o incluido) os apetece visitar las Cuevas de hielo, estas son las opciones:

  • Dachstein Salzkammergut – Eishöle (situado en Obertraun, al lado de Hallstatt)
    • Horario: 09:30 – 15:30
    • Precio funicular y cuevas: desde 31,60€
    • Hay que llevar zapato cerrado y chaqueta!
    • Combina: cueva de hielo (Ice Cave), cuevas (Mammut Cave y Koppenbrüller Caver), senderismo y vistas espectaculares (The Dachstein y The 5Fingers). Evidentemente, el precio de la entrada depende de lo que visitemos.
  • Eisriesenwelt:
    • Horario: último tour a las 15:45
    • Precio funicular y cuevas: 24€
    • Visita: 1h 15min
    • Hay que subir escaleras, llevar zapato cerrado y chaqueta!
    • Es la mayor cueva de hielo del mundo. Son más de 40 kilómetros de pasadizos mágicos que se adentran en el corazón del macizo montañoso del Tennen. No toda la cueva puede recorrerse; la única parte que se visita es el Palacio de Hielo. El circuito dura 75 minutos, acompañados con un guía, y se hace con lámparas de aceite para ver mejor el espectáculo grandioso de luz y color que encierra su interior.

Mammuthöhle – foto de Dachstein Salzkammergut

Dachstein Eishöhle – foto de Dachstein Salzkammergut

_QUÉ HACER Y VER_

Aunque este viaje se puede hacer sin planear mucho (e igual es mejor, porque se depende mucho del clima), nosotros tuvimos que pensarlo bastante bien ya que, al ser puente, no nos queríamos arriesgar con el alojamiento y lo queríamos tener todo reservado. Si no es puente y contáis con varias opciones, lo mejor es no reservar nada y decidir sobre la marcha.  Ya con la ruta planeada y los hoteles reservados, a última hora la meteorología nos la jugó y tuvimos que improvisar sobre la marcha, aunque tampoco fue tan catastrófico. Así que la ruta que hicimos fue:

Día 1:  Múnich – Königssee – Obertraun (Hallstatt)

En un principio ibamos a visitar Berchtesgaden el primer día, pero como salió un día nublado, pensamos que no tenía sentido subir al Nido del Águila si no hacía buen tiempo. Aún así, sí decidimos dedicarle un tiempo a visitar Königssee con la esperanza de que el tiempo mejorara.

El trayecto de Múnich a Königssee (o mejor dicho, a Schönau am Königssee) es de 1hora y 50 minutos (160km por la A8). Ojo porque hay una ruta que es atravesando Austria (y habría que comprar la Vignete) y otro que es todo por Alemania. Una vez llegados a Schönau am Königssee podéis dirigiros a la Oficina de Turismo para pedir información, ver mapas y las opciones de actividades que hay para hacer por la zona. Lo que todo el mundo hace (y recomienda) es coger una barquita que os paseará por todo el lago y podréis bajaros en diferentes puntos del trayecto (el precio del ticket depende de este destino): San Bartholomä, Saletalm para visitar Obersee, Salet o Kessel. El destino prefetente (y por precio) sueler ser hacer el trayecto hasta St. Bartholomä, donde se visita una iglesa que, con el lago de fondo, tiene unas vistas muy bonitas. He leído en varios lugares que llegar hasta Obersee merece mucho la pena, ya que la calma y la tranquilidad allí es absoluta! El destino dependerá de cuánto tiempo tengamos y del clima. En nuestro caso, como la meteorología siguió no estando de nuestro lado, decidimos no hacer el tour de la barca y quedarnos con las ganas. Pero bueno, por suerte no está tan lejos de Múnich así que ya haremos una escapada en verano! Si queréis más informacion sobre los destinos de los tours, precios y horarios podéis verla aquí.

Yo quería subir hasta un mirador (Aussichtspunkt) llamado Archenkanzel, desde donde se tiene que tener vistas espectaculares de la zona. Ví en Google que se podía llegar en coche así que, allá que nos dirigimos. Cuál fue nuestra sorpresa cuando, al llegar, no se podía seguir en coche! 😦 Se podía aparcar y subir allí a pie (unas dos horas en subidita) pero ni íbamos preparados ni teníamos el tiempo, así que lo dejaremos para la próxima visita (necesaria y reconciliatoria) a Königssee! La verdad es que este pequeño trekking tiene que merecer mucho la pena! Por otra parte, paseando por el lago vi un anuncio de un lugar llamado Rossfeld Panoramastrasse y decidimos probar suerte. No es más que un recorrido (se puede hacer a pie o en coche) desde donde se tienen vistas muy bonitas de la zona. El recorrido es de un total de 15,4 km, aunque a pie seguro que hay atajos. El precio para subir en coche es de 6€, y 4,5€ para las motos. Aviso que la zona de entrada es diferente a la zona de salida, así que observad bien lo que veis porque no pasaréis dos veces por el mismo sitio! 😉 Para más info, esta es la web.

 

Después decidimos poner rumbo a Obertraun para poder ver Hallstatt por la tarde, pero el tiempo se nos echó encima por lo que “sólo” pudimos ver Hallstatt de noche…y ni tan mal, oye! Aparcamos en la entrada, super tranquilo, nadie por las calles, viendo los escaparates de las tiendas, el lago en calma…la verdad, súper bien. Eso sí, todo cerrado…así que para cenar tuvimos que pedir en una “Guesthaus” que nos sirvieran cualquier cosa!

Día 2:  Hallstatt – St. Wolfgang (St. Gilgen) – Mondsee

A la mañana siguiente aprovechamos para visitar Hallstatt de día. Nos recomendaron NO ir en coche, ya que aparcar por ahí es misión suicida, así que decidimos coger un barquito desde Obertraun, y resultó ser una muy  buena idea. Los precios y horarios los podéis encontrar en la web. Por lo visto hay varias agencias de barcos que hacen el recorrido y mi recomendación es subiros a la primera que os venga bien! En el trayecto Obertraun-Hallstatt os van explicando cosas que vais viendo, la historia del lago y de la región. El barco se acerca también a determinados lugares para enseñaros diferentes puntos: un edificio, un puente…todo muy muy interesante. 30 minutos más tarde llegamos a nuestro ansiado destino: Hallstatt! Bajamos super ilusionados por verlo, pero nos duró poco ya que estaba ABARROTADO de gente (la mayoría asiáticos haciendo fotos por doquier). Paseamos la calle principal, el “paseo”, la plaza central y llegamos hasta donde se hace la famosa foto del pueblo. Luego nos animamos a subir a la Iglesia que está en la colina, así como al mirador donde veréis coches aparcados. Las vistas más bonitas son desde los lados, ya que es desde donde se ve el pueblo, pero la vista desde arriba viendo el entramado de casas también es muy bonito. La visita al pueblo no dura mucho, a no ser que os queráis quedar a desayunar, comer o tomar un café. A mí me pareció un sitio súper bonito, pero el hecho de que haya tanto turista en tan poco espacio le quita muchísimo encanto. Paseando una de las calles ví cómo un asiático se apoyaba en la valla de una casa, y la dueña salió enfadada. El asiático sólo dijo “sorry, sorry”, pero la valla estaba rota y dudo que la fuera a reparar. Me sorprendió que en muchas casas hay carteles donde pone “prohibido pasar” o “propiedad privada” o “no hacer fotos” etc…imagino que porque están cansados de tanto turistmo, pero supongo es lo que tiene vivir en un pueblo de cuento! Después de dar un largo paseo y dotorear las tiendas que nos quedaban, volvimos a coger el barco para volver a Obertraun.

 de camino a Hallstatt desde Obertraun

Hallstatt visto de frente desde el lago Hallstätter See

Hallstatt

Al lado de Hallstatt está lo que se llama el Dachstein y los 5 Fingers. Esto es otra atracción turística pero que tiene muy buena pinta. Nosotros, por el precio y porque ya habíamos visto cosas similares, decidimos no ir. Unos amigos nuestros sí fueron y les encantó, así que la decisión es vuestra. Para más información de precios y horarios lo mejor es que visitéis las webs que os comentaba más arriba. Como al final decidimos no hacer nada de eso, pusimos rumbo directo a St. Wolfgang. Si queréis, en el camino podéis para a visitar Altausee, donde también podéis encontrar minas de sal y un balneario que dicen que está muy bien.

St. Wolfgang im Salzkammergut está situado a unos 40 km de Hallstatt, es decir, unos 45 minutos en coche. Podéis hacer una parada en Strobl pero lo interesante es en llegar hasta St. Gilgen para coger un teleférico (que ellos llaman Gondola) que os llevará hasta lo que llaman el Zwölferhorn y desde donde tendréis vistas preciosas del Wolfgangsee. El precio del teleférico es de 24,50€ por persona (bastante caro, en mi opinión), pero las vistas merecen

mucho la pena. Si sólo queréis pagar la subida en teleférico (17,50€) podéis descender a pie en unas 2-2,5 horitas (botas de senderismo obligatorias), porque no estoy segura de que se pueda subir Y bajar a pie.  Para subir os recomiendo algo de abrigo (un suéter o similar, incluso en verano) y zapato adecuado. También os podéis llevar un picnic y comerlo arriba mientras disfrutáis de unas bonitas vistas! Eso sí, no olvidéis de llevaros toda la basura con vosotros! 😉 Si queréis más información, ésta es su web.

Nosotros intentamos subir al Schafberg desde St. Wolfgang im Salzkammergut pero al final no pudimos, aunque las vistas deben de ser realmente impresionantes! Después pusimos rumbo hacia Mondsee, que nos venía de paso hacia Unterach am Attersee, donde teníamos reservado nuestro alojamiento. Monsee resultó ser una sorpresa, ya que es un lago muy tranquilo y el agua está casi al nivel de la carretera! Fue una sensación muy rara pero súper bonita y totalmente recomendable hacer una parada.

vistas desde el  Zwölferhorn – impresionante

Día 3:  Attersee – Traunkirchen – Berchtesgaden – Múnich

El tercer y último día resultó ser toda una sorpresa. Como estábamos al lado de Atterssee, decidimos visitarlo y la verdad es que merece mucho la pena porque subiendo por la carretera se tienen vistas super bonitas del lago, Y si encima te sale un día soleado como el nuestro, mejor que mejor! Pero la sorpresa vino luego: un amigo nos escribió y nos dijo que nos recomendaba ir a Traunkirchen, un lago que queda a 1 hora en la dirección contraria a Berchtesgaden (el que iba a ser nuestro siguiente destino). Nos lo pensamos un poco (por el tiempo) pero es un amigo que ha viajado mucho, osea, que sabe de lo que habla…así que allá que fuimos! Y, tras 1 hora de trayecto, llegamos. Un lago donde no había ni un turista, un pueblo pequeñito y un lugar super agradable. Había gente tomando el sol, gente paseando, y otros tomando algo en la terracita que hay. Al otro lado del lago se veían varios edificios altos (hoteles), pero esa es la zona turísica (el pueblo donde está se llama Gmunden), así que estábamos encantados donde estábamos. Subimos la montaña hasta la iglesia que había y recorrimos lo que nos faltaba. Se puede coger un barco que te deja en la zona de los hoteles, pero decidimos que no teníamos el tiempo así que disfrutamos de la tranquilidad del lugar, las montañas que rodean el lago y el ameno paseo.

Mondsee

Attersee

Traunkirchen

Después de visitar cosas tan turísticas, este lugar los pareció el paraíso! Más tarde y para que no se nos hiciera muy tarde pusimos rumbo a Berchtesgaden es decir, el famoso Nido del Águila o Kehlsteinhaus. Tardamos sólo 1h30m, así que llegamos a más o menos buena hora. Hay dos parkings donde se puede aparcar (previo pago en las maquinitas que hay – nosotros pagamos 2€ por todo el día), aunque había coches aparcados por doquier. Como moríamos de hambre, hicimos un pequeño picnic nada más llegar, lo que fue un error porque no habíamos visto los horarios y llegamos por los pelos! Es por esto que recomiendo que, nada más llegar, se saquen las entradas (te dan hora de subida) y, si hay que esperar, se visite el Centro de Documentación (Dokumentation Obersalzberg). La entrada a este Centro cuesta sólo 3€ y te explican un poco la historia del lugar, lo que viene muy bien para hacerte una idea de lo que era ese sitio en la época del Führer (osea, Hitler). Cierra bastante pronto y nosotros no lo pudimos visitar, pero la verdad es que me quedé con las ganas! Una vez compréis las entradas (a 16,10€ incluído el bus), os citarán a una hora y a un bus concreto para subir. No se puede subir a pie (ni querríais) o en coche propio (no se puede acceder). Os recomiendo sentaros al lado de la ventanilla para vivir lo que es el vértigo, o muy adelante para ver cómo el conductor toma las curvas….de infarto total! Una vez arriba (intentad bajar rápido del bus para evitar que se os adelante la gente) tendréis que ir a la taquilla que hay para que estampen vuestra hora de entrada. Aquí tenéis dos opciones: subir a pie por las rampas que hay o subir en ascensor (incluido en la entrada). Nosotros subimos en ascensor y bajamos a pie (bajar son sólo 15 minutos, depende de lo que os entretengáis). La cola para el ascensor es bastante larga (nosotros tardamos unos 45 minutos) y en el túnel, de 124 m de largo, hace mucho frío (por eso os decía antes de llevarse algo de abrigo porque realmente refresca). Cualquiera que no se haya informado pensaría que una vez subimos arriba, tendremos un museo, o una casa que visitar o algo…pues no! Una vez arriba no hay mucho que hacer más que disfrutar de as vistas. Se ve Königssee (si váis por la mañana tendréis mejor luz, ya que por la tarde la montaña que la rodea le da sombra), veréis Salzburgo si no hay mucha bruma y una infinidad de montañas. El paisaje es realmente impresionante, así como que el Führer decidió mandar construir una casa allí y que apenas visitaba! Una verdadera pena! De todas las posibles construcciones posibles ahora sólo hay pequeño edificio convertido en cafetería…otra pena! La visita entre bus, subida, bajada y retorno puede durar entorno a unas 2 horas, depende de lo que nos queramos quedar arriba y de si visitemos el Centro de Documentación.

el Nido del Águila

vistas de Königssee desde el Nido del Águila

a lo lejos…Salzburgo!

Y con ese paisaje acaba nuestra visita a los lagos de Autria y sur de Baviera! Sin duda un viaje súper recomendable para un fin de semana largo, o más días si queréis visitar también Salzburgo o, quién sabe, llegar hasta Viena! Y tú, has estado por esa zona? Incluirías algo más en la ruta? No dudes en visitar mi flick-r si quieres ver más fotos! 😉

 símbolo de la región de Salzkammergut

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ausburgo

excursión de un día a Ausburgo

A pesar de vivir en Múnich desde hace varios años y haber visitado ya varias ciudades de Baviera, aún no había visitado Ausburgo. Así que un domingo decidimos coger el tren y acercarnos a descubrir esta increíble ciudad. ¿Te interesa saber qué visitar en un día en Ausburgo? Sigue leyendo! 😉

_CÓMO LLEGAR_

*COCHE: Ausburgo está situado a tan sólo 86 km al Noroeste de Múnich por lo que se puede llegar cómodamente en coche por la A8 en 1 hora aproximadamente. Se puede aparcar bastante bien en cualquier parte de la ciudad pero cuidado si hay que pagar por dejarlo en alguna zona determinada!

*TREN: Si vais en grupo lo mejor es comprar el “Bayern Ticket“. El trayecto es directo y dura 45 minutos, aunque antes de llegar hace varias paradas en otras ciudades. Ah, al no ser final de trayecto habrá que estar atentos cuando lleguemos a Ausburgo para no pasarnos la parada! Os recomiendo que comprobéis los horarios en la web de Deutsche Bahn o en el punto de información que hay en el mismo Hauptbahnhof de Múnich (justo delante de los andenes). Os aconsejo mirar también los trenes de vuelta para llegar bien de tiempo y planear mejor vuestro día.

– “Bayern Ticket – Como ya comenté en el post de Chiemsee, se trata de un ticket válido  para hasta 5 personas que permite coger todos los trenes regionales dentro de Baviera, cualquier día de la semana a partir de las 09:00 y hasta las 06:00 am del día siguiente, y fines de semana a cualquier hora hasta las 03.00 am. La primera persona cuesta 25€ y cada viajero extra paga 6€ hasta un máximo de 5 (por billete).

– “Schönes-Wochenende Ticket – Éste es un ticket similar al Bayern Ticket con la diferencia de que se puede viajar por todo Alemania durante un día, en trenes regionales, pero sólo durante fin de semana (Sábado y Domingo). La primera persona cuesta 40€ y cada viajero extra paga 4€. Más info aquí.

– Transporte Público en Ausburgo- Como el Bayern Ticket también incluye el transporte local (en ciudades de Baviera y Salzburgo), no hace falta que paguéis ningún ticket de transporte para usar el bus o el tranvía.

_QUÉ VISITAR_

Hay varias rutas posibles para visitar la ciudad pero para aprovechar la excursión de un día entero en Ausburgo yo recomiendo el siguiente recorrido:

Como la mayoría de excursiones de día que he hecho por Baviera y ya que llegamos en tren, nuestra ruta empieza por la Estación Central de Trenes (Hauptbahnhof). Una vez salimos, nos dirigimos directos a la Halderstrasse para visitar la Sinagoga y el pequeño Museo de la cultura judía (Jüdisches Kulturmuseum)…pero cuando llegamos la cancela estaba cerrada, a pesar de haber un cartel fuera con la exposición del museo. Igual era demasiado temprano, así que decidimos seguir la excursión y dejarlo para más tarde. Seguimos caminando por la Halderstrasse hasta llegar a Königsplatz y donde encontraremos muchas paradas de tranvías (vaya, lo que viene siendo un intercambiador). Aquí hay varias calles para llegar al centro, pero nos decidimos por la Zeuggasse para pasar por la Zeughaus y luego girar a la izquierda por la Moritzstrasse para visitar la Moritzkirche. Justo enfrente se encuentra la Weberhaus con su pintoresca fachada.

Weberhaus y su pintoresca fachada

Una vez llegamos a la Maximilianstrasse tenemos dos opciones: ir a la derecha para vistar la zona Sur o ir a la izquierda para visitar la zona Norte. Nosotros decidimos ir hacia la derecha y dejar el resto para más tarde. Paseando por Maximilianstrasse no puedes dejar de ver y fotografiar las preciosas y coloridas fachadas de las casas, tan bien mantenidas y tan bonitas! Desde ese momento me enamoré de Ausburgo! En la Maximilianstrasse lo primero que veremos será el Palacio de Fugger (Fugger Stadtpalast), casa donde vivió Jakob Fugger y construido en estilo renacentista. En medio de la calle empedrada pasaremos por la Fuente de Hércules y, justo enfrente, el Palacio Schaezler (Schaezlerpalais) que, según leí en internet, fue la casa donde vivió el banquero Liebert von Liebenhofen y tiene la galería barroca más importante de Alemania. Si seguimos caminando recto ya empezaremos a ver al fondo la Basílica de San Ulrico y Santa Afra (Basilika Sankt Ulrich und Afra), dos preciosas iglesias a las que merece la pena entrar y dejarse asombrar por su interior. Curiosamente aunque estas dos iglesias están unidas constructivamente, una es católica y la otra es luterana. La católica es una basílica gótica con estilos renacentistas y barrocos mientras que la luterana es románica y tiene una decoración muy diferente. El nombre de estas basílicas se dan por los santos enterrados en ellas: San Ulrich (Patrón de Ausburgo) y Santa Afra, enterrada allí posteriormente. Cuando salimos, paseamos de nuevo por la Maximilianstrasse viendo otro punto de vista de sus coloridas fachadas y, ahora, teniendo de fondo el Ayuntamiento. De verdad que podría pasear esta calle mil y una veces y no cansarme de ella, de sus cafés, sus terrazas y sus vistas.

Maximilianstrasse con vistas a la Basílica de San Ulrico y Santa Afra

Maximilianstrasse con vistas hacia el Ayuntamiento (y, antes, la Fuente de Hércules)

En vez de ir todo recto desde la Basílica, decidimos rodear la Weberhaus para ver el Monumento a Jakob Fugger, que se encuentra en la calle Philippine-Welser-Strasse. Luego seguimos la calle hasta llegar a la Plaza del Ayuntamiento (Rathausplatz) y, a mano derecha, encontraréis la Oficina de Turismo, donde aprovechamos para coger unos mapas y cotillear. Justo cuando estábamos allí empezaba un “walking tour” por si a alguno le interesase hacerlo! En la imponente Rathausplatz encontraremos de frente el Ayuntamiento, al que hay que entrar para echar un vistazo a su interior y visitar la Sala del Oro (Goldene Saal), por un precio de 1,50€. En la planta baja del Ayuntamiento encontraremos una exposición gratuita y, si vamos a la derecha, encontraremos el accesso a la Sala del Oro. Esta sala es famosa por ser el salón de reuniones del Ayuntamiento y por contar con imponentes techos dorados, tras una laboriosa restauración después de la guerra. Justo al lado del Ayuntamiento encontraréis la Perlachturm, una torre de unos 80 metros y añadida posteriormente al edificio del Ayuntamiento y desde la que se tienen vistas panorámicas de la ciudad. Nosotros no subimos porque estábamos ansiosos de visitar la Fuggerei, pero no dudo que las vistas desde arriba deben de ser muy  bonitas.

Plaza del Ayuntamiento y la Perlachturm

Si bajáis por Am Perlachberg, pasando por Barfüsserstrasse hasta llegar a Jakoberstrasse con Karrengässchen encontraréis la entrada a la Fuggerei, uno de los lugares más emblemáticos de Ausburgo. La entrada no está muy bien señalada y no es nada emblemática (su fachada es color mostaza con unas enredaderas), así que abrid bien los ojos y si no lo tenéis claro preguntad por la calle. La Fuggerei es un pequeño barrio construidas en 1521 formado por más de 60 casas adosadas (en cada casa hay 2 viviendas divididas en 2 plantas y separadas por unas escaleras), con un total de más de 140 viviendas. Jakob Fugger, proveniente de una de las familias más ricas de aquella época, mandó construir este barrio para las personas más necesitadas. En aquel entonces el alquiler era de 0,88 € y, lo más curioso, es que ese alquiler no ha subido desde entonces, por lo que las personas que viven allí ahora siguen pagando menos de 1€ por unas viviendas humildes pero bonitas y singulares! Increíble, no? Uno de los requisitos (entre los que está ser católico) es rezar 3 veces al día por la familia Fuggerei…y qué menos después de semejante obra!

Entrada a la Fuggerei

Previo pago de una entrada de 4€ (y eso que hace unos años era gratutita), te dan un mapa con los puntos de interés que podéis encontrar allí. Hay dos “casas modelo” a las que se puede entrar y se ve cómo estaban distribuidas las casas cuando la Fuggerei se fundó, y cómo están ahora. Las casas son bastante pequeñas pero son muy acogedoras y están muy bien mantenidas gracias a la Fundación Fugger, que se encarga de la administración y de que todo se mantenga en orden. Después de pasear por sus callecitas, haber visitado cada punto de interés y habernos embobado con sus curiosidades, nos dirigimos a la parte trasera, donde hay un jardín y donde encontraremos un Búnker de la II Guerra mundial, lugar donde se acinaban los habitantes de la Fuggerei ante posibles bombardeos. Aquí podemos ver una exposición así como varios objetos y documentación de aquella terrible época. La visita te deja con un poco de mal cuerpo, pero pensar que hoy en día estas viviendas sociales siguen ayudando a 150 personas, te devuelve la fe en la humanidad. La visita a la Fuggerei puede durar unas 2 horas en total, dependiendo del ritmo que llevemos y el tiempo que le queramos dedicar. Si queréis más información, podéis visitar su web.

una de las calles de la Fuggerei

Después de la visita cogimos un tranvía (recordad que está incluído en el Bayern Ticket) hasta el intercambiador. Y, como antes no habíamos podido vivistar la Sinagoga y ahora estaba abierta, decidimos hacer una última parada para visitarla. Es un lugar muy curioso y además puedes ver una pequeña exposición. La visita tuvo que ser breve porque sino no alcanzábamos al tren y tendríamos que esperar mucho al siguiente, pero es una visita que merece mucho la pena!

Y tú, ¿has estado ya en Ausburgo?¿Alguna recomendación? 🙂

 

frankfurt

excursión de fin de semana a frankfurt am main

(o Fráncfort del Meno)

Este post se lo quiero dedicar a mis amigos Mercè y Giulio, por su calurosa acogida y hacer de cicerones durante estos días. Frankfurt es un destino perfecto para un fin de semana tanto si vives en Múnich como si estás recorriendo Alemania. Esta ciudad ofrece mucho más que el centro financiero y el símbolo del Euro! ¿Listos?

_CÓMO LLEGAR_

*COCHE: Frankfurt se encuentra a unos 400 Km de Múnich y se tardan más o menos 4 horas en llegar. Se puede llegar por a A8 pasando por Ausburgo, Stuttgart, Karlsruhe y Heidelberg (viaje que se puede hacer en 2 o 3 días haciendo varias paradas para visitar esas ciudades) o, más directo, por la A9, pasando por Nuremberg y Wurzburg.  Si no tenéis coche propio podeis alquilar uno (si vais a hacer paradas para visitar ciudades en el camino) o usar BlaBlaCar, donde el trayecto cuesta unos 25€/persona.

*TREN: Si viajas solo y quieres un trayecto más directo y rápido lo mejor es comprar un billete de ICE (tren rápido, como el AVE en España) en la web de Deutsche Bahn, ya que si se compra con tiempo pueden salir bastante baratos. También podéis comprar billetes de trenes regionales pero no es especialmente barato, hay que hacer cambios y se tarda lo mismo que en coche o bus. Os recuerdo que Frankfurt se encuentra en el Estado de Hessen, por lo que el Bayern Ticket que he comentado en otros post de Baviera no os va servir! Por otro lado, si viajáis en grupo y en fin de semana, igual os puede interesar el Schönes Wochenende Ticket!

*BUS: La empresa FlixBus oferta una enorme variedad de horarios y precios (entre 20€ y 40€), aunque hay trayectos que pueden durar hasta 6 o 7 horas!

Nosotros nos decantamos por la opción de BlaBlaCar por los horarios, el precio y la duración. Tanto a la ida como a la vuelta tuvimos muy buena experiencia así que lo recomiendo sin duda alguna!

_ALOJAMIENTO_

Frankfurt, como otras muchas grandes ciudades en Alemania, ofrece muchos tipos de alojamiento para todos los gustos y colores: hoteles, hostales, B&B y Airbnb. Nosotros tuvimos la mega suerte de poder alojamos en casa de nuestros amigos (que son unos pedazo de anfitriones) pero cada viajero deberá escoger el que más le convenga según sus necesidades y el dinero de su bolsillo. En cuanto a la ubicación: yo recomendaría alojarse cerca del centro de la ciudad para evitar usar el transporte público pero, de no ser así, tampoco pasa nada porque todo está muy cerca. De todos modos, donde si recomiendo NO alojarse es cerca de la Estación de Trenes (Hauptbahnhof), ya que es el peor barrio de toda la ciudad y donde encontraremos el mayor número de personas sin hogar y gente pidiendo en la calle.

_GASTRONOMÍA Y RESTAURANTES _

La gastronomía alemana en general sueler ser muy similar: mucha carne, mucha salchicha, mucha patata…y mucha cerveza! Sin embargo según la región a la que vayamos podemos encontrar platos concretos que hay que degustar sí o sí. Por otra parte, algo que  me llamó mucho la atención fueron los tipos de cerveza…ahora os cuento!

-Frankfurter Würst: como no, la típica salchicha de frankfurt de toda la vida! Una curiosidad: estas salchichas no se cocinan, sólo se cuecen en agua caliente unos 10 minutos…y listo! Igual que las Weisswürstl de Múnich! Como acompañante no pueden faltar las patatas fritas (Pommes)!

-Frankfurter Rippchen: es como una chuleta de cerdo cocida en caldo de carne. Como acompañante podemos pedir chucrut (Sauerkraut), puré de patatas (Kartoffelpure) o patatas al horno (Bratkartoffel)

-Grie Soß: es una salsa verde tradicional que está elaborada a base de 7 hierbas diferentes: berro, perejil, perifollo, borraja, pimpinela, acedera y cebollino.  Suele venir acompañada con huevos duros. Un plato, cuanto menos, curioso!

-Fleisch mit Käse: el nombre me pareció muy curioso ya que, si lo traducimos literalmentre, significa “carne con queso”, lo que deduje que iba a ser similar a un plato que también hay en Múnich que se llama “Leberkäse“. Y así fue! Es un trozo de carne similar al de una salchicha pero con especias y bastante más grande. Se puede encontrar con queso o sin, y se suele servir con patatas al horno  (Bratkartoffel).

-Bethmännchen: y ahora viene el postre! Podéis pedir este dulce tradicional hecho, como muchos otros en Alemania, a base de mazapán al que se le añaden almendras.

-Apfelwein: es la bebida regional por excelencia. Muy similar a la sidra, es una bebida (alcohólica) extraída por la fermentación etílica del zumo de manzana.

-Cerveza: Aquí no existe la famosa Helles o Lager que pedimos siempre en Baviera y que tan rica sabe. Aquí lo más parecido lo llaman Pils y, a mí, me sabe bastante diferente. También podéis probar la cerveza Weizen, a base de trigo, y con un sabor algo más fuerte.  La cerveza típica de Frankfurt es la Schöfferhofer, así que no os vayáis sin probarla! También me dí cuenta de que no tienen Radler (la mítica clarita de limón en España), pero puedes pedir cerveza con limón, que al fin y al cabo es lo mismo!

(Apfelwein – fuente:Wikipedia)

*RESTAURANTES:

En este caso os voy a recomendar los dos mejores de toda la ciudad aunque, depende del ritmo de turismo que llevéis, yo dejaría estos para cenar y durante el día comería en cualquier otro lugar que os venga de paso.

-Frau Rauscher Apfelweinwirtschaft: Restaurante típico situado en el centro de la fiesta. El lugar es bastante grande y está decorado con cosas típicas de la región. Se come bastante bien y de precio no está mal. Las raciones son bastante grandes por lo que para la gente que no come mucho, optaría por compartir un plato y un entrante entre 2 (tienen menú de niño (Kindermenu), pero sólo para niños hasta 12 años). Dirección: Klappergasse 8, 60594 Frankfurt am Main – web – teléfono: +49 (0) 69 26957995

-12 Aposteln: Otro restaurante típico con decoración muy cuidada y regional y con un ambiente mucho más tranquilo que el anterior. Si cenáis aquí no os podéis ir sin probar su cerveza artesanal! Dirección: Rosenberger Straße 1, 60313 Frankfurt – web – teléfono: +49 (0) 69 28 86 68

-Atschel:  Restaurante más pequeño que los anteriores y que se llena enseguida, por lo que hay que ir con tiempo. También está situado en la zona de  Sachsenhausen , por lo que es ideal para ir a cenar y luego tomarse una copa en cualquiera de los bares de alrededor. Otra cosa a tener en cuenta es que la cocina abre sólo hasta las 22:30! Dirección: Wallstraße 7 · 60594 Frankfurt am Main – web – teléfono: +49(0)69 – 61 92 01

_CÓMO MOVERSE_

En cuanto al transporte público, Frankfurt es una ciudad muy similar a Múnich, donde podemos encontrar: metro (U-Bahn), tranvía (Tram), bus (Bus) y tren rápido (S-Bahn) para movernos a cualquier lugar de la ciudad. El servicio de transporte público nocturno es más limitado pero sí que hay, aunque a una de malas siempre podemos usar un taxi. En la web de la Rhein-Main-Verkehrsverbund (disponible también en Español) podéis encontrar las tarifas, planos, rutas y cualquier información que necesitéis. Los precios de los trayectos y las tarifas depende de la ruta así que lo mejor es informarse en la web o en cualquiera de las maquinitas que veréis en las estaciones.

Lo que encontré curioso del transporte público en Frankfurt es que el metro hace también trayectos no subterráneos por lo que se puede confundir muy fácilmente con el tranvía! Aunque está bien señalado, no está de más prestar atención.

_QUÉ VISITAR_

Debe de haber múltiples rutas para recorrer esta ciudad pero os voy a contar a groso modo lo que no os podéis perder:

Sea donde sea que os alojéis yo empezaría el recorrido desde la Estación de Trenes (Hauptbahnhof), ya que en sí también merece una visita porque es muy bonita (sobre todo comparada con la de Múnich!). Luego hay que ir por la calle Kaiserstrasse hasta llegar al Parque Gallusanlage, donde ya nos toparemos con varias torres de edificios y, un poco más a la derecha, con el emblema de la ciudad: el símbolo del, situado justo enfrente de la Euro Tower. A la izquierda de esta torre encontramos la Torre de Commerzbank y justo al lado de ésta la Taunusturm. El edificio que encontraremos a la derecha del € mirándolo de frente es la Ópera, aunque es más bonita la que veremos más adelante. Luego pasearemos por los jardines que quedan a nuestra izquierda (Taununsanlage) y justo enfrente encontraremos la Main Tower. Si queréis ver el Skyline de la ciudad sólo lo podréis hacer desde esta, ya que es la única a la que está permitido subir. El ticket de entrada para subir cuesta 7,5€ y se pueden comprar allí mismo, o también online. Los horarios son diferentes dependiendo de la época del año así que lo mejor es que echéis un vistazo a la web para ver cuándo os viene mejor.

(Main Tower desde abajo)

(Main Tower desde arriba – Fuente: Mercè)

(Torres del Deutsche Bahn y del Deutsche Bank)

Una vez hayáis disfrutado de las bonitas vistas, habrá que pasear el parque Taununsanlage hasta llegar a la calle con el mismo nombre y recorrerlo hasta llegar a un edificio muy bonito e histórico: la alte Oper (la Ópera antigua de la ciudad) situada, lógicamente, en la Operplatz. Aquí es muy posible que encontréis mucho ambiente ya que suelen poner puestos del vino típico de la ciudad. Luego recorreréis la Grosse Bockenheimer Str. hasta llegar a Borsenstrasse donde, andando un poco hacia la izquierda, encontraremos el edificio de la Bolsa y una figura similar al Toro de Wall Street de Nueva York.  Retrocediendo un poco sobre nuestros pasos y caminando por la Bieberstrasse llegaremos hasta Hauptwache. Una vez llegados aquí recomiendo acercarse a la Ziel Strasse (calle principal de compras y consumo) y entrar al centro comercial My Ziel. Lo reconoceréis porque tiene una fachada con un “agujero” en ella y un interior cuanto menos curioso! Si entráis y subís directamente al 4 piso (se sube directo por las escaleras mecánicas), girando a vuestra derecha y justo al lado de la enorme cristalera que da a la calle encontraréis en el suelo un mapa enorme de la ciudad. Es bastante curioso estar de pie “sobre la ciudad” donde puedes reconocer todas las calles y lugares. Una vez salgamos habrá que ayudarnos de Google Maps para callejear un poco hasta llegar a la Berliner Str. donde encontraremos la Paulskirche (Iglesia de San Pablo) y, muy cerca, el Ayuntamiento de la ciudad, situado en la Romerberg. Esta plaza es uno de los lugares que más me sorprendió de la ciudad, ya que nunca había visto fotos de ella y, sin embargo, es la que más historia transmite. Situado justo al lado del Ayuntamiento y de la Catedral, es uno de los pocos lugares donde podemos ver la construcción de casas con fachadas con entramado de madera y vivos colores, muy similar a los pueblos típicos Alemanes como Rothenburg ob der Tauber. Es una plaza con muchísimo ambiente (y muchísimos turistas) que bien merece una visita.

(Oper)

(Romerberg)

De ahí entramos en la Catedral (Dom) y, tras una visita, callejeamos hasta la Mainkai, la calle paralela al río Main. Caminando en dirección hacia la Estación de Trenes y dejando el río a mano izquierda pasaremos por Eiserner Steg, el puente de hierro famoso de la ciudad. Muy cerca encontraremos barcos en la orilla del río que bien pueden ser restaurantes, barcos para hacer turismo o barcas privadas. Podéis cruzar el río por el Eiserner Steg y, una vez cruzado girar a mano izquierda y caminar por la Sachsenhauser Ufer hasta llegar a Elisabethenstrasse.

(Eiserner Steg)

Si os organizáis el día para llegar aquí a la hora de cenar, habréis hecho BINGO! Este barrio se llama Sachsenhausen y es la zona por excelencia de fiesta, bares y restaurantes donde degustar comida tradicional de Hessen. Creo que no hace falta que os diga donde ir porque la música y el barullo de la gente os guiará hacia el bar que más os apetezca dependiendo del estilo de música que queráis escuchar. Por si acaso, aquí os dejo el mapa de la zona de fiesta:

CURIOSIDADES

*City Beach: Si vais en verano, tenéis varios días y queréis disfrutar del buen tiempo en arena y piscina, no os perdáis el City Beach, una terraza en lo alto de un aparcamiento de 4 plantas en medio de la ciudad donde puedes disfrutar de 2 piscinas, hamacas, sombrillas, mesitas, arena real y muy buen ambiente! Por supuesto, comida y bebida disponible! La entrada es gratuita de Lunes a Viernes hasta las 17:00 y después sólo 4€! Lo mejor es que abre hasta las 00.00am y tienen actividades diferentes a lo largo de la temporada de verano. Podéis encontrar más info en su web.

*Porcelana Meissen: Si queréis llevar algún souvenir o recuerdo de Frankfurt os recomendo llevar una pieza de porcelana, normalmenten en forma de jarrón. Es el producto más tradicional que vais a encontrar ya que se hacen en una fábrica que tiene una antigüedad de más de 300 años y todas las piezas están pintadas a mano! Si queréis aseguraros de su autencididad fijáos que haya una marca con dos espadas cruzadas.

*Gerippten o Bembel: Otro souvenir más económico puede ser un vaso de cristal (Gerippten) donde normalmente se sirve el famoso Apfelwein. Si queréis el pack completo podéis comprar también la jarra (Bembel).

*Seligenstadt,: Si tenéis algo de tiempo y aún no habéis recorrido ningún pueblecito típico alemán os recomiendo pasar una mañana en Seligenstadt, un pueblecito a 30 minutos de Frankfurt. Se puede llegar muy fácilmente en tren y se recorre a pie en 2 o 3 de horitas (un poco  más si queremos comer, tomar un café o disfrutar del pueblecito). El botánico es visita obligatoria por las cientos de plantas que tienen (muchas de ellas medicinales) y por los jardines!

 

lago constanza y la selva negra

ruta en coche por el lago constanza y la selva negra en 4 días

Aprovechando el puente de Pascua (en Alemania el Viernes Santo y el Lunes de Pascua es fiesta) decidimos aprovechar y alquilar un coche para después decidir a dónde ir. Barajamos varias opciones: la República Checa, Austria o la Selva Negra (Schwarzwald). Como solo teníamos 4 días decidimos que la última opción era la mejor así que, allá que fuimos! Hace años ya había estado en esta región pero tenía ganas de ver paisaje y pueblecitos, aparte de que nunca había estado en el Lago Constanza (Bodensee). En esta ruta en coche pasaremos por muchísimas ciudades (que yo llamaría pueblos) típicos de la región. ¿Listos? Allá vamos!

_PREPARATIVOS_

Éste iba a ser como otro roadtrip pero más cerca de casa, así que investigué un poco en internet y planeé la ruta que mejor nos convenía. Teniendo en cuenta que salíamos desde Múnich, decidimos incluir Bodensee en el itinerario y entrar a la Selva Negra por el Sur. Al sólo tener 4 días no nos daba tiempo a subir mucho pero aún así nos dió tiempo a visitar bastante cosas. Mi único problema fue que, al alquilar el coche, me dí cuenta de que había una cláusula que ponía que como máximo podíamos recorrer 250km al día (es decir, 1.000km en total) lo que nos limitaba bastante la ruta (teniendo en cuenta que había que volver a Múnich y posibles  imprevistos que pudieran surgir). En cualquier caso, hice una ruta aproximada y los kilómetros que calculé eran unos 800 así que tenía 200km de margen.

En esta ocasión quiero darle las gracias a mi compañero bloggero Fernando, autor de “Caminando entre bosques“, que me orientó sobre qué ver y dónde dormir. Si tenéis pensado hacer un tour por la Selva Negra no dudéis en echadle un vistazo a su blog porque merece mucho la pena!

_CÓMO MOVERSE_

Para un viaje de este tipo lo mejor es, sin duda, hacerlo en coche. Se podría hacer en tren comprando el Bayern Ticket (para la Región de Baviera), el Schönes Wochenende (si es fin de semana) y el que corresponda a Baden-Wüttenberg, pero los horarios y las escalas tienen que estar bien planeadas, de lo contrario perderemos mucho tiempo.

Como siempre que hago cuando viajo en coche, comparé varias empresas y al final dí con una oferta bastante buena (dadas las fechas, no era fácil) y alquilamos un coche los 4 días por 128€. El único problema fué lo que os comentaba antes de los kilómetros limitados pero llamé y las otras opciones que me daban se nos iban de precio, así que no lo pensé más y tracé la ruta para no pasarme de kilómetros. En esta ocasión alguilamos el coche con Europcar y lo recogimos el Viernes por la mañana en las oficinas de la Estación de Trenes de Múnich. Tengo pendiente escribir una queja a la empresa, porque el trato que me dieron no pudo ser peor. Me tocó un empleado muy maleducado que, habiendo yo reservado un coche de 5 puertas, me da uno de 3. Tras ir al párking y ver el diminuto Fiat 500 que nos había dado me tocó volver y reclamar. El señor en cuestión no sabía ni qué características tenían sus propios coches así que le pedí que me diera que el tenía aparcado al lado. Tampoco era el super coche, pero al menos tenía 5 puertas. En fin, este es un tema aparte. A lo que iba: en este caso tuvimos la “mala suerte” de que no venía con GPS así que tuvimos que tirar de GoogleMaps durante los 4 días, aunque he de decir que las carreteras están bastante bien señaladas. Si quieres saber más sobre las cosas que hay que tener en cuenta pásate por los consejos para viajar en coche!

Lo único que tendréis que tener en cuenta cuando visitéis los pueblos o ciudades es en aparcar. Unas veces os servirá la cartulina azul con la P (donde pones la hora a la que has llegado y, dependiendo de donde se estacione, se podrá estar 30min o 1hora), otras veces podréis aparcar en la zona azul pagando en los parquímetros automáticos que hay en la calle (en muchos sitios, también festivos y fines de semana) o tendréis que dejarlo directamente en un parking subterráneo. Más adelante os comento dónde aparcamos nosotros.

__ALOJAMIENTO__

En este caso, como ví por booking que los hotele se iban a acabando (por ser festivo) y estaba quedando lo peorcito, decidí reservar los hoteles con antelación. Se puede barajar la opción de hacer airbnb en lugares como Friburgo, pero “lamentablemente” en la mayoría de pueblos sólo nos podremos alojar en hoteles, pensiones o Bed and Breakbast (B&B). Un aviso para aquellos que no lo sepan: en muchos lugares hay que pagar una tasa turista de aproximadamente 2.50€ por persona/noche que no viene incluida en la reserva y habrá que abonar directamente en el hotel.

Estos son los hoteles que reservamos:

LUDWIGSHAFEN

Bodenseehotel Krone – Dirección: 

Este hotel no está en ningún sitio de interés pero decidimos alojarnos aquí para ya tener un tramo de carretera avanzado para el día siguiente. El hotel es muy sencillo, con lo básico. Tiene un restaurante (a mi parecer, bastante caro para lo que es) y el desayuno está incluído. El personal es muy muy amable y la zona es muy tranquila.

TRIBERG

Landgasthof Berghof – Dirección: Leutschenbach 22, 78098 Triberg – Tel: +49 (0)  7722 6873 – web

Este es un hotel en lo alto de una montaña a 15 minutos de Triberg. Siempre quise alojarme en una cabaña rodeada de naturaleza, y esta fue una oportunidad. No hay cabañas, es un hotel familiar sencillo pero totalmente apartado de cualquier pueblo. La calma y la paz que se respira allí no tiene nombre….muy relajante! Sólo por el paisaje verde nada más despertarte merece la pena alojarse en un lugar así! Eso sí, al estar tan apartado del mundo hay que preveer una buena cena si no queremos pagar el dineral que cuesta comer o cenar allí. El desayuno está incluído y la verdad es que es muy bueno! La señora (de unos 80 años) que regenta el hotel es muy amable y podrás pedirle cualquier cosa que necesites. Ah, la cocina cierra a las 19:00 por lo que si tenéis pensado cenar allí más os vale llegar con tiempo! El hotel cuenta con aparcamiento y una pequeña piscina (que, aún en verano, debe de estar helada!) pero, lamentablemente, no cuenta con zona común tipo salón (el comedor cierra a las 20.00hrs). La carretera que llega hasta el hotel es algo sinuosa y estrecha, pero para nada peligorsa.

FRIBURGO

Central Apartment Uni Klinik – Dirección: Mathildenstraße 20, 79106 Freiburg im Breisgau – Tel: +49 (761) 6004660 – web

Este apartamento lo regenta una empresa que se dedica a alquilar pisos por la ciudad. Se llama Freiburg Apartments y la verdad es que cuidan todos los detalles. El piso no está en el centro pero teniendo coche esto no nos suponía un problema. Era un apartamento dúplex en el que caben hasta 4 personas y todo estaba muy cuidado y aseado. A pesar de que el WiFi y el ascensor (un 5º piso) no funcionaba, sí recomendaría esta empresa.

*En ninguno de los hoteles en los que nos alojamos nos dieron champú, así que aconsejo preveer los típicos botecitos de gel/champú/suavizante por si acaso!

__GASTRONOMÍA__

La gastronomía en estas dos regiones no varía mucho de la de Baviera por lo que la comida que encontraréis en la mayoría de los restaurantes será sopas, ensalada , carne, guisos, pescado o platos de verdura. Yo encontré la mayoría de precios bastante caros, pero imagino que hasta los alemanes se aprovechan de los turistas cuando pueden. Si queréis evitar la comida alemana siempre podéis ir a algún italiano (que también hay) o en una panadería (Bäckerei) comiendo algún bocadillo o similar. Durante el día comimos de camino en cualquier sitio que encontramos y, como hemos hecho en otras ocasiones y dependiendo del alojamiento, podéis preveer una cena ligera haciendo una pequeña compra en el supermercado y comiéndolo en el hotel.

Una de las cosas que más curiosidad me causó fue la cantidad de heladerías que encontramos en cada una de las ciudades (tanto en el Lago Constanza como en la Selva Negra!). Y otra de las delicias de la región es la Schwarzwald Kirschtorte, una tarta de bizcocho de chocolate, crema y cerezas, buenísima! En cualquier restaurante o pastelería podéis probarla.

__ CONSEJOS__

El tiempo no iba a estar muy de nuestro lado así que había que llevarse ropa de abrigo y, sobre todo, zapato cómodo, ya que vamos a andar mucho! Y no olvidarse de un gorro, un chubasquero o un paraguas por si llueve! Por lo demás, como si hicieráis turismo en una ciudad.

Como todos los días son de andar bastante y, aunque depende de la época en la que se visite, los días son cortos, recomiendo llevarse algunos juegos de mesa o cartas para acabar el día jugando una partida! Es un placer llegar al alojamiento y poder descansar tranquilamente acabando el día así…o al menos a mí me gustó!

__QUÉ HACER/VISITAR__  

Día 1: Múnich – Friedrichshafen – Meersburg – Überlingen  (3 horas ó 240 km)

Tras la discusión por el tema del coche que os comentaba antes, salimos de Múnich sobre las 11:00 hrs y no tuvimos atasco en ningún momento, así que las primeras horas hasta llegar al primer destino fueron bastante amenas. Dado que fuimos por autopista, el paisaje no era idílico pero he de bendecir las carreteras alemanas por el buen estado en el que están. Yendo por la A96 en apenas 2 horas (196 km) llegábamos a nuestro primer destino: Friedrichshafen, punto en el que ya “tocamos mare” viendo el lago Bodensee a lo lejos.(Paréntesis: Si se tiene tiempo se puede parar en Lindau, pero lo bonito es ir a la Isla por lo que se tiene que preveer tiempo suficiente). Aparcamos en un párking subterráneo justo en el puerto (a un precio muy razonable y con baños justo al lado) llamado “Am See”. Paseamos con calma por la Uferpromenade (el paseo a orillas del lago) en dirección al Museo Zeppelin pasando por todos los restaurantes, cafés y heladerías que, con sus mesitas en las terrazas, atraen a muchos locales y turistas para tomarse algo fresco disfrutando de las bonitas vistas (y el buen tiempo). Allí mismo veréis muchas lanchas (la mayoría privadas) y barcas que dan tours por el lago. Si el día está más o menos claro podéis  ver Suiza al otro lado del lago! A medio camino hasta el Museo hay un mirador con una escalera de caracol para quienes quieran una vista panorámica. Comimos en un italiano bastante bueno y de postre, como no, un rico helado. Friedrichshafen no tiene mucho en sí más que disfrutar de las vistas y pasear. Es famosa por ser la sede de la compañía Zeppelin y de Dornier, por lo que no os sorprenda ver zeppelines en el cielo! Si os entra la curiosidad y tenéis tiempo, podéis visitar el Museo Zeppelin (Dirección: Seestrasse 22, 88045 Friedrichshafen – web – ). La entrada cuesta 9€, la audioguía 3.50€ y el horario es de 9:00 a 17:00 hrs, aunque lo mejor es que lo comprobéis en la web ya que cambia según la temporada del año.

Para quien le interese volar en Zeppelin estos son los precios:

– un vuelo por Friedrichshafen: 30 min/220€

– un vuelo por Ravensburg, Salem, Meersburg o Lindau:  45 min/340€ ; 60 min/425€ ; 90 min/610€

– un vuelo por todo Bodensee: 120 min/795€

Si queréis más información no dudéis meteros en la web!

Cuando ya habíamos dado un largo paseo por Friedrichshafen volvimos a coger la carretera bordeando el lago. De casualidad decidimos parar en el “pequeño pueblo” de Meersburg…y qué buena decisión! Se encuentra a tan sólo 25 minutos (20 km) y viene de paso si se bordea el lago. Y digo que es pequeño porque lo que paseamos fué el casco antiguo, el cual se puede visitar en apenas 1 hora, pero fuera de esas murallas la ciudad es bastante más grande. Dejamos el coche en un aparcamiento fuera de la zona vieja (al lado de la calle Schützenstrasse, donde pagas por horas en una maquinita) y entras al casco antiguo por el cruce entre Daisendorfer Strasse y Stettener Str. El casco antiguo es muy mono donde todo el interior de la muralla está muy cuidado. Nada más entrar ya ves tiendecidas, pequeños locales y heladerías. Al poco de pasear nos encontramos con el Nuevo Palacio (neues Schloss), el cual cuenta con una terraza con vistas muy bonitas al lago. De ahí se puede bajar hasta la Steigstrasse, la cual nos lleva hasta la orilla de dicho lago (Seepromenade). Por el camino seguiremos encontrando tiendecitas y gente por doquier comiendo helados, como si estuviéramos en Italia! Las fachadas de las casas parecen salidas de un cuento, con sus vivos colores y su entramado de madera. Si tenéis tiempo y ganas podéis visitar el Burg Meersburg, el castillo más antiguo del Lago Constanza. La entrada cuesta 12,80€ y muestran sus 30 habitaciones. Podéis leer más sobre este castillo en su web. En Meersburg también podéis hacer tours en barco por el lago así como bañarse y jugar el mini golf, en el Unterstadt, la parte inferior de la ciudad, llamada así por estar al nivel del lago.

Tras tomarnos nuestro tiempo para visitar Meersburg pusimos rumbo hacia nuestro  nuevo destino: Überlingen, a tan sólo 15 min (15km), y también de paso. Paramos en este pueblo porque había leído varias cosas en internet, pero la verdad es que tampoco tiene mucho, a pesar de ser la segunda ciudad más grande de la región de Bodensee. Lo cierto es que, tras haber visitado muchos pueblecitos alemanes, igual este no nos pareció el más bonito. Dejamos el coche en un aparamiento cubierto (Parkhaus Stadtmitte, a un precio muy económico) y caminamos hasta el centro. Pasamos por la Catedral de San Nicolás (St.Nikolaus Münster) hasta llegar a la orilla del Lago y pasearla. También podemos pasear sus jardines: el Stadtgarten o el Kurgarten. Si se tiene la oportunidad de visitar esta ciudad durante el periodo de Carnaval, entonces estaréis de suerte, ya que dicen que la ciudad se viste de fiesta y es muy bonito.

Como comentaba antes, decidimos no dormir en Überlingen sino conducir un poco más en dirección a la Selva Negra y alojarnos en un hotel en Bodman-Ludwigshafen. En este pueblito no había mucho que hacer y como llevábamos un día bastante ajetreado decidimos irnos pronto a dormir para aprovechar el Sábado con mucha energía!

Día 2: Uberlingen – Donaueschingen – Villingen-Schwenningen – Triberg  (1h 30m ó 102 km)

Tras un consistente desayuno pusimos rumbo a Donaueschingen. La verdad es que aquí no hay mucho que ver pero como nos pillaba de paso, decidimos parar y ver el nacimiento del río Danubio (Donau en Alemán). Por la A81 se llega en tan sólo 35 min (apenas 53km) hasta la Donauquelle. Está muy bien indicado por la carretera y se puede aparcar por la calle, así que tardamos muy poquito. Visitamos la famosa “fuente”, que es más bien una especie de pozo situado al lado de la Catedral (Heilige Dreifaltigkeit), y luego pusimos rumbo a Villingen-Schwenningen, a tan sólo 15min (17km) por la B33. Aquí aparcamos en la calle al lado de la muralla (lo llaman Ring, anillo en Alemán) y paseamos todo el centro histórico a pie. Al ser sábado todos los comercios estaban abiertos y había mucha vida por la calle. Tardamos poco en meternos en la primera tienda para dotorear un poco. Es un lugar muy agradable de pasear y por fin el tiempo nos daba una tregua y el cielo estaba despejado. Nos ubicamos bastante bien gracias a las puertas de entrada que comunican la zona vieja con el resto de la ciudad. Paseamos por toda la calle Niedere Srasse, llena de comercios, hasta llegar a la Rietstrasse. Una vez en el cruce, a mano izquierda, encontramos la Riettor, otra puerta de entrada, muy similar a las otras. Luego subimos por la Obere Strasse y, en la primera calle a la izquierda, encontraremos la Müsterplatz con la Catedral y el Ayuntamiento (Rathaus). Tras haber paseado algo por sus calles os habréis dado cuenta de que hay varios riachuelos que cruzan la ciudad (cuando lleguemos a Friburgo os cuento su historia) y muchos niños pasean sus barquitos de papel.

(Donauquelle)

(fachadas sin contraventanas)

(una de las puertas de entrada al casco antiguo)

(curiosa escultura en la Plaza de la Catedral)

(curiosa fachada de un Café)

Dejamos atrás Villingen para poner rumbo hacia nuestro siguiente destino: Triberg, a tan sólo 26 minutos (24 km). Esta ciudad es famosa por sus relojes de cuco y sus polémicas cascadas así que tenía bastante curiosidad por visitarla. Aquí pudimos aparcar sin problemas en la calle, aunque también hay varios aparcamientos al aire libre. Nada más aparcar nos llamó la atención un pequeño riachuelo con  bastante caudal que recorre la ciudad (pues al lado están las cascadas), lo que aporta parte de encanto. Nos sorprendió también que apenas vimos a gente por la calle (turistas y no turistas!). Si queréis llevaros o regalar un souvenir en la pastelería Adler venden unos relojes de cuco hechos de chocolate muy graciosos! Triberg se reduce a una calle principal (la Hauptstrasse) donde encontraremos casi todo lo que hay que visitar. La oficina de información está en la entrada del pueblo y donde se encuentra el Museo de la Selva Negra (Schwarzwaldmuseum – Dirección: Wallfahrtstraße 4, 78098 Triberg), y aquí podéis encontrar toda la información que necesitéis así como mapas y excursiones. Paseamos la Hauptstrasse de arriba a abajo (sin mucha cosa que ver), visitamos “la tienda de los 1000 relojes” (Haus der 1000 Uhren) fascinados por la cantidad de relojes de cuco (Kuckucksuhr, en Alemán) que puede haber y la variedad de precios (los hay de hasta 80.00€) y luego fuimos a las famosas Cascadas de Triberg, que me parecieron bastante timo. Primero porque se siguen haciendo llamar las más altas de Alemania y lo ponen en la web y en carteles (cosa que es mentira porque son las novenas, según la wikipedia, con tan sólo 163 m) y, segundo, porque tampoco son tan espectaculares como las pintan.  Miré postales en una tienda de souvenirs para saber qué iba a visitar y, tal fué mi desacato, que decidí no visitarlas. No es una catarata, es una sucesión de varios saltos que forman cascadas. El día estaba nublado, estaba decepcionada y la verdad es que, después de haber visitado las cascadas y cataratas del Parque de Plitvice en Croacia y las de Agua Azul en México, no quise invertir en estas cascadas, y más cuando las siguen anunciando como una mentira. No sé si es porque ya he viajado bastante o porque no me gusta que me timen, pero me decepcioné bastante. Puede que si no habéis visto muchas cascadas antes os parezca una expeciencia así que si decidís visitarlas que sepáis que se puede acceder a ellas por varios lugares pero, si ya estáis en la Haupstrasse de Triberg, se puede llegar andando. Para vuestra información, la entrada cuesta 4€ y el horario está un poco indefinido, aunque me dijeron que siempre están abiertas, incluído por la noche. En esta web podéis encontrar más información al respecto.

Luego fuimos en busca del “reloj de cuco más grande del mundo” y ya que en ningún sitio en internet ponía bien claro dónde estaba (por que, aparte, hay 2) así que fuimos a preguntar a la Oficina de Turismo. Por lo visto hay un debate entre cuál es el más grande pero es fácil de explicar: está el que fue el  primer reloj más grande del mundo, y el que se construyó después, que superó en tamaño a este primero. Los dos están muy cerca de Triberg pero decidimos visitar sólo uno (el actual más grande). Pongo punto y a parte para que encontréis bien la información que necesitéis:

EBLE UHREN-PARK  – Dirección: Schonach 27, 78096 Triberg – Tel: +49 (0) 7722 9622 0 – web

Este es el actual reloj de cuco más grande del mundo y queda a 5 minutos en coche de Triberg, en dirección Gutach. Hay poca señalización para llegar pero, gracias a Google Maps, conseguimos encontrarlo. El enorme reloj está justo a la salida de un túnel así que hay que abrir bien los ojos para no pasárselo! El reloj en sí (y el cuco cuando sale) se ve nada más llegar y la verdad es que su tamaño impresiona bastante. La entrada para visitarlo (por dentro) cuesta 2€ y es bastante timo, porque sólo se ve el mecanismo que, aunque espectacular por lo enorme que es, no tiene ni ves nada más. Igual es que yo entré ilusionada y me imaginaba otra cosa, pero no me sorprendió tanto. La verdad, me pareció una turistada total. El reloj por dentro sólo se puede visitar hasta las 17:30 (los horarios varían un poco según el mes, así que mejor visitad la web). Justo al lado está la tienda de souvenirs, que es bastante grande y podemos encontrar muchos tipos de relojes de cuco (con precios de hasta 80.000€!).

JÜRGEN DOLD – Dirección: Untertalstrasse 82, 78136 Schonach – Tel: +49 (0) 7722 2246 89 – web

Este es el primer reloj de cuco más grande del mundo o, como ellos lo llaman, el Original, fabricado por el relojero Josef Dold. Su hijo, Jürgen Dold, sigue fabricando relojes allí mismo. Debe de ser un lugar muy interesante de visitar pero lamentablemente también cierran muy pronto (ver horarios en la web), así que tuvimos que decidirnos por uno de los dos. Por las fotos y por lo que cuentan en su web, Josef Dold quiso representar una casa típica de la Selva Negra incluyendo un reloj de cuco y, viendo las fotos, lo consiguió con creces y parece ser una obra de arte.

Con una desilusión bastante grande en lo que a Triberg se refiere, nos fuimos en busca de nuestro alojamiento en medio del bosque, no sin antes pasar por Gutach, pueblo sobre el cual había leído que era bonito. Otra desilusión más. No sé si fue porque el día estaba nublado o porque ya nada me asombraba, pero Gutach no es ni de lejos un lugar al que pararse para visitar así que seguimos nuestro ascenso por una especie de puerto de montaña hasta llegar a nuestro hotel. Como os contaba, la cocina cierra a las 19:00 y nosotros llegamos a las 18:50. No me apetecía nada tener que volver a descender la carretera para ir al pueblo más cercano para cenar más tarde y volver de noche, así que le pedimos amablemente a la señora algunos platos fríos de la carta y nos lo tomamos más tarde en la habitación. Es una lástima que este hotel no tenga zonas comunes (como un salón o una sala de juegos), ya que el comedor cierra a las 20.00.

(la calle principal, Hauptstrasse)

(uno de los tantos relojes de cuco de la tienda de los 1.000 relojes)

(Eble Uhren-Park)

(Jürgen Dold)

(cascadas de triberg)

Día 3: Triberg – Haschlag – Gengenbach – Friburgo  (1h 45m ó 120 km)

Tras un desayuno bastante completo y con las pilas cargadas (aunque el día se presentaba nublado), metimos las mochilas en el coche y pusimos rumbo al Norte. La verdad es que visitar Haschlag o Gengenbach no estaba en nuestros planes pero miré los kilómetros que nos quedaban y, como nos quedaba de paso para ir a Friburgo, decidí que merecían una visita. Nos planteamos cruzar a Francia y visitar Estrasburgo pero no quise arriesgarme porque eran casi 100km más.

El trayecto en coche fue super bonito ya que pasamos por muchos pueblos con paisajes increíbles. El día empezó a mejorar y el verde empezó a verse en un tono mucho más amigable….es impresionante cómo la meteorología puede cambiar el ánimo de las personas! En 33 minutos (28 km) llegamos a Haschlag y directamente nos dirigimos al casco antiguo. La verdad es que no había mucho que ver y en poco tiempo ya has paseado todas las calles pero merece la pena un paseo por sus calles empedradas, sus casas con fachadas entramadas y tejados a dos aguas. Ver lo bien que se pensó la ciudad y como en las fachadas acompañan la forma de la calle. Los colores de las fachadas, los detalles de los vecinos (basureros cubiertos con una estructura a base de palés o banquitos también hechos con palés), los carteles de las tiendas y farmacias…una ciudad que cuida mucho el detalle. Aunque sin duda, lo más gracioso de esta visita fue visitar su Iglesia. El coche lo habíamos aparcado justo al lado de ésta y, cuando ya nos íbamos, escuchamos unos cánticos en su interior, así que decidimos entrar. Abrimos la enorme puerta de la Iglesia y de pronto nos encontramos en medio de una misa, llena de personas mayores (os juro que el 98% de las personas que había allí dentro eran mayores de 75 años!). El coro cantaba realmente espectacular y el cura estaba acompañado de más de 10 monaguillos y varios acólitos (ayudantes). Otro dato curioso fue ver aparcados más de 10 andadores para los feligreses que allí estaban.

Tras escuchar un rato de misa y asombrarnos por el órgano y el coro, nos fuimos y pusimos rumbo a nuestro siguiente destino: Gengenbach. Había leído algo sobre esta ciudad pero no mucho. Se encuentra a tan sólo 15 minutos (17 km) y el trayecto también es muy ameno. Esta ciudad nos sorprendió muy gratamente y recomiendo visitarla, aunque parezca que es otra ciudad (o pueblo) alemana más. No se tarda mucho en recorrerla, tiene rincones ideales, calles estrechitas y empredadas con fachadas decoradas y alguna que otra sorpresa: una tienda de decoración con mucho detalle, una casa donde se celebraba el nacimiento de un niño, una fachada recién restaurada, un restaurante donde tomarse un café de media mañana, una placita donde sentarte a tomar un helado…. Recomiendo pasarse por una pequeña tienda que está en la calle Engelgasse con una figura en tamaño real del propietario de esta tienda, y su casa. Bueno, ya no es el propietario, ya que falleció y sus hijos se hicieron cargo. Es muy curioso leer su historia y ver todo lo que se vende en su tienda. Por desgracia fuimos en Domingo y estaba cerrada, así que me quedé con las ganas. Luego paseamos tranquilos y sin prisas todas y cada una de sus calles dejándonos sorprender por lo que nos encontraríamos.

(vecinos celebrando el nacimiento de un niño)

(Engelgasse)

El siguiente trayecto sería un poco más largo, 1 hora osea, unos 78 kilómetros antes de llegar a Friburgo de Brisgovia (que por lo visto hay otro Friburgo en el mundo!). El coche lo dejamos en un aparcamiento subterráneo en el centro de la ciudad para pasear un poco antes de irnos a nuestro alojamiento. Comimos algo por ahí y empezamos a pasear. El tiempo se nubló y empezó a chispear, lo que hizo nuestra visita mucho menos placentera. Había oído maravillas de esta ciudad y de la cantidad de visitantes que se quedan enamorados y sueñan con volver. Es una ciudad con mucho encanto, bastante más grande que cualquiera de las que habíamos visitado ya. Su ambiente estudiantil, su tranvía en medio de las calles, sus fachadas rojizas y sus riachuelos a través de la ciudad hacen de Friburgo una ciudad que merece la pena visitar. No existe una ruta completa ya que de camino a los puntos más emblemáticos podemos encontrar tiendas muy interesantes, tomarnos un café en una terraza o hacer una parada para tomar un helado. El centro de la ciudad no es muy grande así que, si no nos entretenemos demasiado, podremos visitarlo en un par de horas. La calle principal del casco antiguo es la Kaiser-Joseph-Strasse y en sus calles perpendiculares encontraremos casi todo lo más importante o emblemático. Luego, alejándonos un poco, encontraremos otras sorpresas. Uno de los puntos fuertes de esta ciudad es la Freiburger Münster (la Catedral), construida en estilo gótico en 3 etapas: en el año 1120, en el 1210 y en el 1230. Estas impresionantes ampliaciones se pueden ver en una pequeña exposición que hay dentro de la catedral donde esplican cada una de las etapas. Recomiendo visitar su interior y observar sus capillas, sus vidrieras y su campanario, de 116 metro de altura. Si estás en forma te recomiendo subir a lo alto del campanario (previo pago de 1,50 €) para tener unas vistas impresionantes de la ciudad. Si tenéis la suerte de ir un Sábado podréis visitar el Mercadito de la Plaza de la Catedral (Münsterplatz). Cruzando la Kaiser Joseph Strasse encontraremos el Viejo y el Nuevo Ayuntamiento (Rathaus) de la ciudad y su plaza (Rathausplatz) y la Oficina de Turismo (cerrada en Domingo, como no). El nuevo ayuntamiento es de color rojo y, el antiguo ayuntamiento, más grande, se encuentra justo al lado. Tras un tiempo paseando por la ciudad os habréis dado cuenta de que hay varios riachuelos (llamados explícitamente Bächle, diminutivo de Bach, arroyo en alemán). Estos regueros se hicieron artificialmente para abastecer la ciudad con agua y para bajar las temperaturas en los calurosos veranos (sí, en Alemania hace calor en verano!). Si volvemos a salir a la Kaiser Joseph Strasse y miramos hacia uno de sus extremos, nos encontraremos con la Martinstor, una de las puertas de entrada a la ciudad junto con la Schwabentor, en el barrio de los pescadores. Si hace un día, tenéis tiempo y estáis animados, podéis subir a la Schlossberg, un montículo bastante alto desde donde se tienen vistas de toda la ciudad. Por desgracia el tiempo seguía jugando en nuestra contra, así que descartamos esa opción, aunque me quedé con las ganas! Otra opción es pasearse por el barrio universitario, donde seguro que encontráis a gente joven (y muchos Erasmus) que os recuerden vuestra época estudiantil!

(Kaiser-Joseph-Strasse)

(Münsterplatz)

(niño jugando en un Bächle)

Día 4: Friburgo – Sankt Peter – Titisee – Múnich  (4h 45m ó 367 km)

Un viaje de tantos kilómetros y tanto caminar pasa factura, así que nos despertamos con calma y pusimos rumbo a Múnich. Decidimos volver por la costa del Lago ya que es el trayecto más corto y, de paso, podríamos pasar por un par de lugares antes de llegar a casa. Uno de ellos fue Sankt Peter, situado a 30 minutos (30km) de Friburgo por una sinuosa pero espectacular carretera. El lugar en sí no tiene mucho que ver pero el paisaje hasta llegar allí (y vuelta) es realmente bonito. El camino de vuelta a la carretera principal lo hicimos por otro lugar diferente al de ida y el paisaje nos volvió a sorprender muy gratamente. Nos dirigimos hacia Titisee para visitar el famoso lago y, como no, una vez llegamos nos encontramos con una ola de turistas bastante descomunal. No visitamos la ciudad, directamente nos fuimos al Lago. Aparcamos en la calle y, tras pasear a través de las muchas tiendas que hay, conseguimos llegar al Lago. Yo había estado hace muchos años y en verano, por lo que esta era la segunda visita. Es impresionante por estar rodeado de pinos altísimos que se reflejan en el agua y en verano es realmente precioso. El lago tiene 1,3km de superficie y un promedio de 20 m de profundidad. Tras una breve visita, decidimos conducir directos (exceptuando paradas técnicas para comer) hasta Múnich.

(Lago Titisee)

Sumando los kilómetros según Google Maps son unos 830,pero cuando devolvimos el coche de alquiler la suma ascendía a 960km, así que tened en cuenta siempre que los trayectos no se hacen siempre tan a rajatabla como dice Google! Ayy, menos mal que no fuimos a Estrasburgo! jajaja

*Si os hace buen clima y tenéis tiempo os recomiendo subir a la Schauinsland, un monte de 1284 metros. Se puede subir en funicular y es donde los locales pasan sus domingos paseando, disfrutando o haciendo un picnic….y no es para menos! He visto fotos y sin duda tengo que ir!

¿Os ha gustado el viaje? ¿Tenéis alguna otra recomendación? Si queréis ver más fotos pasáos por mi flick-r!